18 de enero de 2014

Capitulo 9: Objetivo marcado


Amanece en casa de Rodi y el plan que Hiromu había trazado estaba listo. Era momento de contarlo en la mesa mientras todos desayunaban una rica sopa que había preparado Rodi.

Kurogawa: Hoy es el día que empieza lo serio chicos, el mundo va cambiar, a mejor espero.

Rodi: Tendremos que desayunar bien. -Mira a Alfred- menudas ojeras llevas Alfred, ¿has estado planeando con Hiromu toda la noche o qué?

Alfred: No me hagas decirte el motivo de mi vigilia… -mira a Ninette e Hiromu.-

Kurogawa: Ejem, ejem… Como iba diciendo hoy empieza la verdadera revolución. El plan es el siguiente. -saca un mapa del mundo- Como sabéis desde poco después de terminar la guerra la Titanium Mind provocó un cambio en la estructura del mundo. Esta es capaz de controlar todo el mundo, pero solo hay ciertos lugares que han sufrido un importante avance tecnológico y que son asiento territorial de la Titanium Mind. La sede principal se encuentra aquí -señala la zona central de Rusia- justo donde calló el meteorito que provocó todo. Pues bien, nuestro plan se centra en llegar a la sede principal. Pero para ello debemos controlar algunos de los nodos, de los cuales uno de ellos se encuentra aquí mismo en Japón, concretamente en Tokio.

Rodi: Entiendo, así que tenemos que ir hasta Tokio.

Kurogawa: Correcto, pero ahí no termina la cosa. Para asegurar que tendremos respaldo en caso de emergencia deberemos ir separados.

Todos cambian su cara desaprobando la propuesta de Hiromu.

Alfred: Hiromu, soy de la opinión de que la unión hace la fuerza. Además si nos separamos ¿cómo vamos a respaldarnos? Esa idea de separarnos no…

Kurogawa: Es lo mejor, –interrumpe Hiromu- si lo hacemos así tendrán dos focos de persecución. La idea es dificultarles la tarea de seguirnos, incluso si aun es posible evitar más sospechas. Lo que hay que respaldar también es el plan, tenemos que llegar a Tokio.

Todos se mantienen en silencio, dando por aceptada la idea de Kurogawa.

Ninette: Yo iré contigo, -dijo rompiendo el silencio- soy fuerte y tengo conmigo valiosa información y mis ninjas. Además si cerca de nosotros esta el peligro Rodi y Alfred se evitarán problemas mayores.

Rodi: No tienes porque preocuparte señorita –dijo cerrando los ojos y con tono orgulloso mientras coloca una katana sobre la mesa.- Hiromu, te aseguro que Alfred y yo llegaremos al punto acordado, sanos y salvos.

Hiromu mira a Alfred y este le responde con un pulgar hacia arriba.

Kurogawa: Bien, -sonríe tranquilo- creo que ya está todo dispuesto. –Coge su tazón de sopa y termina de beberlo.- Ninette, -coloca el tazón sobre la mesa.- vayamos a mi casa, he de dejar unas cosas en orden.

Hiromu y Ninette se levantan de la mesa y se disponen a irse.

Alfred: No te preocupes Hiromu, nos veremos en Tokio.

Hiromu sonríe con la comisura de sus labios y sale de la habitación con Ninette. Rodi y Alfred permanecen en la mesa.

Rodi: Bueno tío, parece que nos toca ser compis de viaje…

¡BRRRRRROML! Un enorme estante lleno de armas desciende del techo dejando “la cara azul” a Alfred por la sorpresa.

Rodi: Elige tu arma  –dijo mostrando una sádica sonrisa-

[Por la calle] 

Hiromu y Ninette caminan rumbo al piso del mismo. Era aún temprano y el bullicio de gente estaba empezando a moverse a sus puestos de trabajo.

Kurogawa: ¿Por qué no has ido con Rodi, o con Alfred? –Dijo serio- sabes que ir conmigo es más peligroso, por muchos ninjas que te apoyen y poderes que tengas.

Ninette sonríe algo sonrojada.

Ninette: Tengo confianza en mis habilidades, además quiero vigilarte de cerca jiji.

Kurogawa: Je, debí suponer que era eso…

Ninette: ¡¿A qué te refieres?! –Protestó inflando sus mofletes-

Kurogawa: Je, nada, nada.

Ambos llegan hasta el piso de Hiromu.

Kurogawa: Ya hemos llegado.

Kurogawa abre la puerta de su casa e invita a pasar a Ninette.

Kurogawa: Ponte cómoda, no tardare mucho en ajustar unas cosas.

Ninette: ¡Kyaaaaa! ¡Qué bonita casa! –Se tira al sofá- ¡El sofá es cómodo! *Aquí podríamos pasar horas acurrucados Hiromu y yo. Jejeje* -piensa mientras se le cae la baba-

Hiromu la mira extrañado.

Kurogawa: *¿En qué diantres estará pensando? Bueno, será mejor no tardar mucho.*

Kurogawa se dirige a una habitación al fondo del pasillo. Abre la puerta y pasa, la persiana estaba totalmente echada. Se aproxima a encender una lámpara de mesa y rebusca por los estantes contiguos.

Kurogawa: *Debería estar por aquí… Aquí no, aquí tampoco… ¡aja!*

Hiromu saca una extraña piedra de una caja de cerámica. La piedra es de un tono azulado aguamarina y parece tener en su interior otra piedra de un tono más claro.

Kurogawa: *Mamá, me dijiste que nunca dejase atrás esta piedra. Aún no entiendo bien por qué, pero si hay algo que no puedo olvidar en casa es esto.*

Hiromu se introduce la piedra en un bolsillo interno con cremallera que tenía en la camisa interior.

Kurogawa: *Ahora debo asegurarme de dejar la casa bien cerrada, espero no tardar mucho en volver.*

Hiromu se dirige hacia el salón, pero al pasar por la puerta de su habitación alguien le agarra y lo tira en la cama.

Kurogawa: ¡Aaaaah!

Ninette: Jijiji – se coloca sobre Hiromu en la cama- esta cama parece cómoda.

Kurogawa: ¡Que mierda estás haciendo! -Dice muy sonrojado- ¡Me has asustado!

Ninette: Oh perdóname –dice con voz tierna- ¿he sido mala?, ¿me vas a castigar?

Kurogawa: ¡¿Qué?! ¿Castigarte?… ¡no! ¿Por qué habría de...?

Ninette: ¡Bieeeen! ¡Vamos a jugar!

Kurogawa: ¡Pe….pero! ¡aaaaaah!

[Mientras tanto en casa de Rodi.]

Alfred luce consternado totalmente cargado de espadas dejando solo al descubierto sus ojos.

Rodi: ¡Oooooh! Ahora si no habrá quien se atreva contigo, “Super Alfred”, uajaja.

Alfred: Dame solo una razón para no probar todo esto contigo…

Rodi: Oh vamos no hay que ponerse agresivo, podemos aligerar tu equipo.

¡Clang! Rodi retira todas las espadas de Alfred y le da a escoger un arma de todas.

Rodi: Y bien compañero, ¿qué arma sientes que te está llamando?

Alfred observa todas las armas y entre ellas ve unos nunchakos con los extremos con forma de dragón.

Alfred: ¡Esos nunchakos!

Rodi: ¿Eso? ¿No prefieres una katana? –Blande una katana y se carga unos de los estantes cercanos en la demostración-

Alfred: -Sudando- Prefiero el nunchako..., me gusta ese arma y tengo experiencia en artes marciales que los utilizan.

Rodi: Oh en ese caso adelante. Esos nunchakos son los dragones gemelos, cuando uno golpea el otro remata.

Alfred toma el arma y la mira detenidamente para luego moverlos ágilmente.

Rodi: Se ve que tienes manejo. Bien entonces creo que estamos listos. –Rodi envaina sus dos katanas, las que había elegido.- Pongamos rumbo a la estación sur.

Alfred: No se si tener más miedo de que siempre estés serio o de que cambies tanto de humor cuando se trata de armas...

[Mientras tanto Hiromu y Ninette salen de casa.]

Kurogawa: Ninette, -esta le mira con cara sonriente- pongamos rumbo a la estación norte.


De esta forma ambas parejas se disponen a tomar trenes distintos, pero un mismo destino, Tokio.

Continuará... Capitulo 10: Tren hacia el nexo

1 comentario:

Yaiza dijo...

me gusta! esta Ninette es una pillina y los otros con las armas xDD a ver que les pasa de camino a Tokyo :D

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